
No sé cómo os habrá ido a vosotros, pero yo me quedo con un grato recuerdo del 2009. Han pasado cosas buenas y malas, bonitas y desagradables, pero lo importante es que han pasado, que no ha sido un estancamiento. Todo suceso ocurrido es un suceso vivido, y vivir siempre es bueno, aunque no siempre lo que nos pasa sea agradable.
Me quedo con las personas que he conocido o con las que me he reencontrado, con el fantástico viaje de verano por la ruta de la plata, con las amistades que han surgido o que se han fortalecido, con la experiencia profesional ganada (nunca había estado inmerso en una reducción de jornada ni había tenido que afrontar tan claramente el liderato de una parte de mi departamento).
Quedan asignaturas pendientes, por supuesto, como recuperar, si se puede, alguna amistad perdida, o volver a ver a aquellas personas que, aunque siguen siendo amigas, parecen muy alejadas y ya apenas coinciden conmigo. Queda seguir con el alemán (ja, ich will lernen Deutsche... creo que se dice así), volver a escribir por aquí a menudo,... y sobre todo, lo que debería ser el principal objetivo de todos nosotros al comienzo de cada nuevo año: ser mejor persona.
Para muchos quizás haya sido el año de la crisis mundial, o el año de Obama I el Deseado... pero yo en estas fechas prefiero apartarme de los grandes acontecimientos y centrarme en lo personal. Creo que el paso de un año a otro es siempre una buena ocasión para alejarnos un poco del mundanal ruido y pensar un poco en nuestra propia vida.
Feliz fin de año, y mucha suerte para el 2010 a todos.
Imagen: http://tucomoloves.blogspot.com/2008/12/qu-hacer-en-nochevieja.html