martes, 18 de septiembre de 2007

Una historia jamás contada

Lo confieso, tengo un trauma

Sí, amigos, estoy traumatizado y la cosa viene de lejos, de hecho este problema viene de la adolescencia, cuando ya en los años 80 mis ojos vieron imágenes y escucharon frases que se repetían una y otra vez, como una pesadilla. Os pido por ello perdón de antemano por alguna cosa desagradable que pueda decir en este artículo, pero es que los traumas son así: hacen que aflore lo peor de nosotros.

Al principio no les di importancia; creía que eran películas y series como otras, y que igual que había películas que hablaban del futuro, como 2001, una odisea del espacio, o de historias de terror, como Psicosis, pues mira, también era lógico que hubiera películas sobre ese tema.

Luego comencé a darme cuenta que se repetían más que el ajo, y entonces pensé que pasaría como con las películas bélicas sobre la Segunda Guerra Mundial, en las que los americanos aparecen como unos héroes, frente a un ejército de alemanes cabezacuadradas vestidos de verde o de negro, o de japonesitos vestidos de gris. "Son hechos recientes" -me decía a mí mismo- "es normal que hubiera propaganda de este tipo, y por lo menos las películas se hacen entretenidas, aunque sean malísimas".

Pero fueron pasando los años y por lo menos las películas yankees se pasaron de moda. Ya no te estaban poniendo siempre El puente sobre el río Kwai o La gran evasión para llenar horas de televisión. Sin embargo, las otras películas y series siguieron, y siguieron... atormentándome siempre, año tras año,... hasta nuestros días.

Lo habéis adivinado: es la puta Guerra Civil de los cojones.

En serio, qué asco. Vale que el cine español es aberrante, y que aparte de las comedias populacheras a lo Torrente o los dramas infumables a lo José Luis Garci apenas se sabe hacer nada, pero joder, por lo menos se podría cambiar de tema. Es que no son una ni dos, son montones de películas y series, y todas cortadas por la misma tijera: el revanchismo de los que todavía se creen que hay que insistir más en lo malos que eran los del bando nacional y lo buenos que eran los republicanos. Aún aceptando que así fuera, ¿hace falta repetirlo tantas veces? Hombre, yo por mi parte, si me dan a escoger, hubiera preferido que ganara la República, la verdad, pero en cualquier caso lo dejo como una opinión personal, no voy machacando a la gente con esa opinión para que se alinieen con nadie. Por eso me pregunto: ¿Hace falta que estemos todavía soportando producciones sobre la guerra y la postguerra? ¿No tenemos ya bastante? ¿No nos cansamos de darle vueltas a la cuestión?

La última entrega de este tema nunca tratado viene de la mano de Emilio Martínez Lázaro y se titula Las 13 rosas. Lógicamente, el argumento es el fusilamiento de personas del bando republicano, cómo no. Para variar. Y tranquilos, que me juego el cuello que el año que viene saldrá otra igual, y al otro, y al otro... como ha venido pasando en los últimos años. Y si no son películas, tranquilos, alguien hará una serie o un documental sobre la guerra o la postguerra. No soy capaz de prever cuándo se cansarán los directores. O a lo mejor es que realmente son tan malos y tan poco imaginativos como dicen algunos, vete tú a saber.

Sé perfectamente lo que argumentan sus defensores: que es un hecho reciente, que no se debe perder la "memoria histórica", que las atrocidades cometidas deben denunciarse... Iros a tomar por culo. En primer lugar, no hace ninguna, pero que ninguna falta repetir doscientas veces lo mismo. Es más: al final, con tanta repetición, aparte de aburrir al personal y conseguir el efecto contrario (que no se interesen en absoluto por el tema), se acaba creando la sensación (más que justificada) de que todo tiene un interés partidista, de que no estamos ante arte, sino ante propaganda, como también eran propaganda, y no arte, las películas "yankees" sobre la Segunda Guerra Mundial, o las películas de la época de Franco en las que se exaltaba a la Legión o a la Iglesia Católica, por ejemplo, y se promocionaban los "valores nacionales". No son más que panfletos con aspecto de película. Vamos, es que hasta un crío de ocho años se da cuenta; pero un director español no.

En serio: ¿Cuándo nos dejaréis en paz, los de un bando y los del otro? ¿Por que no os vais todos a un desierto y os perdéis?

Pero volvamos al tema: En segundo lugar, si se pretende recuperar la memoria histórica, oye, a mí me parece genial, pero... ¿por qué no se tocan también otros temas extremadamente interesantes y profundamente olvidados por todos o casi todos? Hace unas semanas publiqué un artículo sobre el increíble y heroico asedio de Cartagena de Indias que casi nadie conoce. ¿Por qué nadie hace una película sobre eso? Tampoco he visto jamás en mi vida una película o serie sobre Hernán Cortés, o sobre las guerras de Italia (que tanto marcaron la historia de nuestro país), o sobre mil hechos más. Las Guerras Carlistas, por ejemplo, que también fueron guerras civiles, yacen en el olvido, como si hubiera guerras civiles de primera y de segunda categoría. Incluso los famosos tercios españoles, que dominaron Europa durante más de un siglo, han tenido que esperar a que el éxito literario de Pérez-Reverte sirva de argumento (económico, claro) para que alguien se atreva a producir una película sobre ello, aunque en realidad va sobre un personaje ficticio, pero joder, aunque la batallita sea cutre por lo menos se ve un tercio en formación, porque hasta hace poco mucha gente ni había visto en su puñetera vida la cruz de San Andrés, que hasta prácticamente la época de Carlos III se usaba como bandera de España (un día de estos quizás escriba algo sobre banderitas, que también es un tema divertido).

No sé, a mí, por ejemplo, me fascina la figura de Jaume I el conqueridor (Jaime I el conquistador), increíble rey medieval que dejó a su muerte un reino el doble de grande que el que había recibido. La conquista de Mallorca es realmente digna de ser contada. ¿Por qué nunca se ha tocado el tema? También grandes e impresionantes fueron los reinados de Carlos I y Felipe II. ¿Pues podéis creer que las únicas películas que he visto al respecto son precisamente "las del enemigo", es decir, las estúpidas y tendenciosas producciones anglófilas de los años de Errol Flynn? Joder, creo que esas películas son lo único que me da más asco que las españolas sobre la Guerra Civil, vaya mierda de películas. Es que hasta si fuese inglés me indignaría: no querría yo que a mí país lo exaltasen de una manera tan lamentable. La de la carga de la brigada ligera es para fusilar al director, directamente.

Lo único que a veces se ha llegado a tocar es la Guerra de la Independencia. Por alguna extraña razón, ese tema gusta algo más, básicamente por la figura del bandolero (como en la serie de culto Curro Jiménez) o por personajes como Goya. Los otros momentos históricos, parece como que no molan. Para ellos no hay esa "memoria", sino el olvido más oscuro y tenebroso. O quizás es que por "corrección política" (esa lacra de nuestro tiempo) no se puede hablar de la reconquista (por no ofender a los moros o que vengan los terroristas a ponerte una bomba) o de la conquista de América (que igual en aquel continente se lo tomarían a malas) o de las Guerras Carlistas (tan ligadas a los nacionalismos de algunas partes de España, y que podrían hacer que alguien viniera diciendo que se está ayudando a que "España se rompa" o algo así).

En cambio, por lo visto, no hay problema alguno en insistir en el ya desgastado tema de la Guerra Civil, cuando ya estamos más que saturados de documentales, series, entrevistas, películas... ¿Hasta cuándo?, me pregunto yo.

Y bueno, me callo, que ya me he desahogado. Gracias por soportar mis traumas. Prometo soportar los vuestros algún día a cambio.

Foto: http://www.photoshop-designs.net

5 comentarios:

Sonia dijo...

Joder, menudo trauma!

Y yo que pensaba que los mios con los saltamontes o con los osos en el baño eran acojonantes...

Hombre, el tema se repite bastante pero no se...es la guerra española más reciente y como aún perduran las consecuencias es inevitable tratar el tema.

A veces va bien un "¡A la mierda!" a tiempo, porque ¿A que ahora estás más relajado?

Así sabes cómo me quedo yo cuando me ofusco en mis publicaciones del blog.

A TOMAR POR CULO! (:P)

La interrogación dijo...

Pues tienes toda la razón del mundo, muchacho.
Lo de la historia de Jaime I tiene mucha miga. la verdad es que ya se podían fijar más en la historia de España que la Guerra Civil está ya muy vista.

Anónimo dijo...

Yo me quedo con Iñigo Arista (Eneko Aritza) aunque, el que más hizo por el Reino de Navarra (si, que antes Euskalherria era Reino de Navarra) fue Antxo Handia (Sancho VIII El Grande) que fue quien instauro como sello el Arrano Beltza....que historia más bonita es esa.
A lo mejor algún día escribo yo sobre ella.
Ondo pasa.

Johnny Tastavins dijo...

Mira, el cine español no destaca por su imaginación, ni por su nivel, ni tampoco por su potencia. Más bien por su mediocridad. Son 4 gatos, generalmente mal avenidos y ya está. Como decía alguien, Amenábar y poco más. Almodóvar va a su bola.

No ha habido nivel, ni ganas, ni conocimiento para explorar una historia como dices repleta de oportunidades. Pero es que hace poco vi en el cine "La carta esférica" de Imanol Uribe, y salí pensando en lo que hubiera dado de sí esa historia en manos de un segundón americano.

El tema de que las películas sean todas desde el bando republicano es sencillo : todos los integrantes integristas del 7º arte español son de izquierdas, de boquilla pero de izquierdas, y claro, mola más sacar pecho con la República.

Dicho esto, no me parece mal recordar nuestra historia reciente. Ni tu ni yo vivimos la guerra civil, quienes la mamaron de cerca ya han muerto o están cerca de ello y dicen que el pueblo que no recuerda su historia está condenado a repetirla. Y créeme que si fuera porque anidamos en la manta arropadora de la CE, ese riesgo estaría muy pero que muy presente. ¿Hemos olvidado a Tejero y a los elefantes que traía detrás?

monsieur le six dijo...

Para nada me parece mal recordar nuestra historia reciente. Pero la propaganda de uno solo de los bandos repetida sin parar no es memoria histórica (y mucho menos arte), como tampoco lo es reducir esa memoria a la guerra contra los franceses y a media guerra civil (la que se vió desde el bando republicano). Esas actitudes sólo crean ignorancia y resucitan el resentimiento de la otra "media españa".