martes, 9 de octubre de 2007

Las oscuras razones

Siempre me ha parecido curiosa la escasez de razones que se produce cuando se pretende tomar una decisión desde ciertos círculos de poder. Aún recuerdo cuando, en la campaña sobre el referéndum de la fallida constitución europea, los partidos nos insistían un día sí y otro también en que había que votar que sí, que eso de la constitución estaba muy bien, nos beneficiaba un huevo y valía la pena adoptarla. Pero no nos la explicaban: nos la vendían, como se vende un detergente o una marca de colonia. Nadie hizo un resumen de los puntos más importantes, ni nos dijo qué tendríamos con ella que no tuviésemos ahora, nadie dijo: "vale la pena porque en el artículo tal, punto cual, pone tal cosa y eso nos vendrá bien". Nadie, que yo recuerde. ¿Que podríamos habernos leído el tocho nosotros mismos e intentar descifrarlo? Bueno, sí, pero una cosa no quita la otra. Parece como si hubiera una extraña tendencia a no explicar el porqué de las cosas, a venderlas, simplemente, sin decir por qué o por qué no. La propaganda prima sobre el debate abierto y racional. Y me parece grave, porque cuando a uno no le explican las razones, tiende a imaginarse las peores.

Hoy mismo aparece en las noticias que el arquitecto jefe de la Sagrada Familia afirma que el túnel del AVE que se está construyendo podría ser peligroso para el templo. No es una declaración nueva: en el mismo sentido han venido manifestándose diferentes arquitectos y también la población en general, que se opone al paso del AVE por el centro de Barcelona y piden que vaya por el litoral.

Mientras, la administración calla. Como quien espera a que el ruido mismo se vaya apagando, no dan explicaciones ni razones, simplemente siguen adelante porque "es lo que había previsto". Está bonito eso de hacer las cosas "por mis cojones" sin tener en cuenta la opinión de la gente ni de expertos en la materia. Ante situaciones como esta, ¿cómo no pensar mal? ¿Cómo no plantearse que seguramente existen, por ejemplo, oscuros tratos con empresas involucradas en la costrucción? ¿Tanto cuesta explicar las razones o intentar rebatir las que se dan en contra?

La Sagrada Familia es, más allá de las creencias religiosas de cada uno, el símbolo más importante y conocido de Barcelona, un templo único en el mundo cuya construcción ha llevado y llevará muchos años. Ponerlo en peligro por culpa de un túnel es algo que, por lo menos, merecería una explicación. En casos como este, callar y declararse culpable de incompetencia o manipulación, vienen a ser la misma cosa.

Imagen: http://www.aciprensa.com

2 comentarios:

Johnny Tastavins dijo...

Ignoro si el peligro es real o inventado. Sólo se que intereses creados los hay y muchos. También se que con un proyecto serio y en condiciones, se puede pasar ese túnel por donde quieran sin peligro para nadie. Pero efectivamente tienes razón, no nos cuentan nada, simplemente nos siguen tomando por borregos y a tragar. Especialista máximo en este tema es el especimen Jorgito Hereu, que cree tener un cortijo andaluz en Barcelona.

Por si acaso, supongo que lo sabes, hay quien ya ha pensado en las consecuencias.

http://www.youtube.com/watch?v=Litp7pG0E9k

Lizzy Bècquet dijo...

Lo mejor de la Constitución fue la interpretación que dieron a la baja participación y a los votos negativos.
A lo primero, culpa del PP y que, como los ciudadanos estaban tranquilos con que triunfaría el sí, no fueron a votar. (No es que la votación se la soplase).
A lo segundo, una minoría radical que dice que no por dar por culo.
Si no me dejan argumentar mi voto en la papeleta, ahorrense las interpretaciones tendenciosas. Como en Francia, que al final resultó que la mitad de los votantes eran radicales ¡!
Por cierto había folletos sobre la Constitución que ahora me arrepiento de no haber guardado. Era algo así como "Vota sí, porque es buena para Europa". Dí que sí, pocos argumentos mejores.