jueves, 22 de noviembre de 2007

¿A la francesa o a la suiza?

Leo continuamente quejas de muchas personas, criticando a los españoles por su pasividad ante los problemas sociales, mientras los franceses ahí están, "con dos cojones", como dirían algunos, manifestándose cada vez que quieren reclamar algo a su gobierno. Parece que a este lado de los pirineos se ve muy bien eso de montar huelgas generales o de bloquear las carreteras, mientras nos lamentamos de no tener la misma iniciativa para tentar la paciencia del ministro de turno o del presidente. Está de moda el Vive la France.

Pero reflexionemos un poco sobre la cuestión misma: Vamos a suponer que la ciudadanía desea bloquear una decisión del ejecutivo o una ley que esté a punto de salir aprobada. ¿De verdad creemos que la manera de hacerlo es salir a la calle a montar ruido con una pancarta o dejar sin transporte a un país? No sé. ¿De verdad no hay alguna manera mejor? Pensándolo bien, en un país como el nuestro sólo se me ocurren otras dos:
  • Una huelga: Que viene a ser lo mismo que la manifestación, y encima es más difícil de montar y probablemente requeriría colaboración de los sindicatos... vamos, un follón.
  • Esperar a las próximas elecciones: Pero claro, de momento la medida tirará "p'alante", y además ya sabemos cómo es esto de las elecciones: en la práctica sólo hay dos o tres partidos, y el actual siempre tiene probabilidades de repetir.
Por otro lado, la manifestación da una serie de problemas. Primero porque tiene que estar "autorizada". Pero claro, eso significa que si a la administración de turno realmente le molestase una manifestación quizás podría bloquearla y declararla ilegal (afortunadamente esto no suele ocurrir). Por otro lado, movilizar a la gente no es tan sencillo, no sólo por la pasividad natural del español, sino porque en general no resulta fácil hacer llegar un mensaje a la sociedad en general, que éste cuaje, y que todo el mundo se ponga de acuerdo en ir tal día a tal sitio.

Para colmo, vivimos en un país en el que las manifestaciones están muy desprestigiadas. Demasiada manipulación. No hay más que ver que muchas de las últimas que se han montado han sido las de la AVT (con clara intencionalidad política y manipuladora) o las del Fórum (una vergüenza, esas sí que deberían haberlas ilegalizado: Vamos, hombre, ahora vamos a tener que pagarles nosotros las inversiones a los afectados. Que se jodan y punto). Vayas a donde vayas, hay partidos u organizaciones de todo tipo intentando "sacar tajada" de la aglomeración de gente. Hace poco, por ejemplo, se montó una en mi ciudad para protestar por los problemas del servicio Renfe en el Garraf, cosa lógica dados los inconvenientes que sufrimos últimamente. No fui. La organizaba un colectivo que, en el fondo, es una célula de ERC, y entre las reivindicaciones se mezclaban sus típicas peticiones reclamando competencias para la Generalitat, etc. (lo cual a mí me importa un bledo, sólo quiero que funcione bien el tren, me la pela quién tenga la competencia); y yo lo siento mucho, pero por muy justa que sea la protesta, no me da la gana de que me usen como peón para sus propagandas políticas. Si me manifiesto lo hago para protestar por algo, no para alguien. Así no me extraña que la gente no se anime a participar en las protestas: sólo ves borreguismo y manipulación.

Ya en alguna ocasión he defendido la necesidad de los referéndums. Son geniales, porque votas la medida, no al partido. Una buena práctica que países como Suiza han adoptado desde hace años. Creo que esa es la manera, y no la de los franceses. Si por cada medida polémica, el gobierno tuviera la costumbre de organizar referéndum, otro gallo cantaría. Sarkozy, por ejemplo, evidentemente hubiera tenido que hacer uno. Si lo gana, pues bien, eso le da legitimidad para sus medidas, y ya puede manifestarse quien quiera, que el pueblo le ha dado su apoyo y punto. Y si sale que no, pues se jode, porque para eso la democracia es el gobierno del pueblo, y si éste dice que no es que no y punto. En lugar de eso, los políticos se basan en una presunta "legitimidad" que tienen a partir de las últimas elecciones; pero eso no es suficiente, porque en esas elecciones los ciudadanos lo jugaron todo a una carta, no votaron medida por medida, y a veces es necesario conocer su opinión en cada caso, al menos en las cuestiones más cruciales. Así nos ahorraríamos huelgas, manifestaciones, y sobre todo tener que esperar cuatro años más para, al final, estar en las mismas.

3 comentarios:

La interrogación dijo...

Pues entonces me quedo con la suiza que andan calladitos haciendo sus cosas.
Piano piano

En España es que somos ruidosos y alborotadores pero pocas veces sacamos provecho de ello. Bueno, tras lo del 11-M, y gracias a unas elecciones le dimos una lección al gobierno de entonces.
¿Habrá que hacerlo con todos?

Besos

Johnny Tastavins dijo...

Tienes razón, referéndums. Y te falta la segunda : listas abiertas. Con eso ya nos aproximaríamos a una democracia de verdad.

De todas formas, la mani del día 1, a la que no podré acudir porque casualmente voy a estar en tierras de Maleni, es una piedra de toque para ver hasta qué punto el "català emprenyat" lo está de verdad o es una pose. Por lo menos no la monta ningún partido, y todos van locos por adherirse. Yo, si estuviera aquí el sábado, iría. Y conste que en mi vida solamente acudí a una : la de protesta contra el atentado de Ernest Lluch.

monsieur le six dijo...

Pues sí, con referendums y listas abiertas (y alguna medida adicional para poder forzar consultas o elecciones a partir de un cierto número de firmas, etc.), ya estaría la cosa mucho mejor.

Discrepo de la manifestación del día 1. Ya están todos intentando moverla hacia reivindicaciones soberanistas/independentistas/etc., cuando al menos yo, como usuario, sólo pido eficiacia, y me importa un rábano, sinceramente, si la gestión la lleva la Generalitat, el gobierno Central o la UE. Ahora parece que los partidos catalanes sólo sepan afrontar el tema desde el punto de vista del tema "competencias", cuando para mí eso es otra cosa.

En fin, respeto a quien vaya, pero yo no iré, paso de que CiU me use como individuo para SUS reivindicaciones.