jueves, 4 de octubre de 2007
miércoles, 3 de octubre de 2007
Hay que ver lo que nos gustan las estatuas
Las vacaciones transforman a las personas, está claro. Sobre todo a las que se van de viaje. Y es que no me digáis que no es asombroso pensar en toda esa larga fila de turistas que llegan de París, Praga, San Petesburgo, Viena, Roma o cualquier otro lado del mundo (escoged el sitio que os parezca más interesante), con sus folletos turísticos y sus cámaras de fotos repletas de imágenes, pero sobre todo de imágenes culturales.Y es que hay que ver lo que nos gustan las estatuas. Vamos, es que molan mogollón, pero eso sí: sólo en vacaciones. El resto del año, nuestro interés por la escultura, la pintura o la arquitectura oscila entre nada y casi nada. Sin embargo, nos compramos un billete para París o Roma, y oye, se nos despierta la vena artística de golpe, y pasamos a interesarnos por la diferencia entre un arco románico y uno gótico, o por los matices de la pintura impresionista, o...
Venga ya, hombre, menos gilipolleces. La gente parece que no quiera irse de vacaciones, sino presumir de vacaciones. Igual que quienes se compran un coche para presumir de cochazo, y no por sus necesidades de transporte, también hay quienes viajan para que los demás vean las vacaciones taaaan interesantes que han realizado, y lo muy culturales que son. Visitamos el Prado o el d'Orsay aunque pasemos olímpicamente de la pintura, y nos recorremos el British Museum sólo por pasar la mañana viendo curiosidades, igual que hay quienes pasan la mañana en el Ikea.
Yo lo llamo hipocresía cultural. Consiste en hacer ver que te interesa muchísimo el arte, que practicas un turismo profundísimo, lleno de actividades y visitas culturales, pero en el fondo todo eso te la repatea bastante, y la prueba de ello es que cuando llegas a casa y abres la maleta desaparece súbitamente todo interés por edificios, estatuas o pinturas. De pronto, las particularidades del arco gótico o el románico vuelven a formar parte de aquellas aburridas clases de Historia del Arte que nos tuvimos que aprender para aprobar, y los matices que pudiera tener la pintura de Rubens o la de Monet, nos importan lo que siempre nos han importado: un bledo.
Y yo me pregunto: ¿qué necesidad hay de aparentar? Yo no siento esa necesidad. Nadie está obligado a interesarse por tal o cual cosa. Nadie. Cada uno se preocupa de lo que le interesa y se fija en lo que le llama la atención. Si algo no te va, pues haces bien en pasar de ello. Yo cuando visito una ciudad para asistir a un concierto o visitar a unos amigos, no siempre realizo visitas culturales. Si me sobra tiempo y me apetece, pues sí, me paso a ver tal plaza o tal puente, pero si no, pues vuelvo para casa, y con la conciencia muy tranquila. Por lo general, prefiero fijarme en lo cotidiano, en cómo es la gente de allí (las personas, para mí, son el principal atractivo turístico), en sus costumbres, en cómo se mueve la ciudad durante el día y qué hacen por la noche, en qué sulen comer y a qué horas, en cómo se saludan... ese tipo de cosas. A Madrid, por ejemplo, he ido muchas veces en el último año y nunca he pisado el Prado (que visité hace años, pero cuando era un chavalín, y aparte de que ya no me acuerdo, seguro que ha cambiado). Y no siento ningún peso moral por ello. Igual un día de estos me da por pasarme, porque interesante me parece, pero nada más, será una visita como cualquier otra. A fin de cuentas no soy un gran aficionado a la pintura. ¿Por qué iba a estar entre mis prioridades entonces? Si algún día voy a París, por ejemplo, es posible que visite el Louvre o es posible que no, quién sabe. ¿Me gustaría? Por supuesto. ¿Está entre mis prioridades? No, decididamente. Lo haré si me sobra tiempo y me veo con ganas para recorrerme un museo tan inmenso, pero dependería de las circunstancias; y en cualquier caso no volvería a casa como hacen algunos, alardeando de ello o explicando lo muuuucho que les ha gustado... tanto como para no fijarse en ningún cuadro ni en ningún pintor en los meses siguientes. Y así, hasta el próximo viaje. Joder, si es que hay gente que la cultura la vive, ¿eh? Pero lástima que sólo cuando llevan colgada la cámara de fotos.
No dudo de que habrá personas realmente interesadas en los museos, las estatuas y las catedrales. Para ellas, todo mi respeto; pero son minoría frente a la legión de ilustrados de boquilla, que muestran un interés hipócrita y falso hacia el arte y la cultura, sólo por aparentar.
Foto: wikipedia
sábado, 29 de septiembre de 2007
Las olimpiadas de la vivienda
Vaya por delante que todo esto pretende ser un artículo para tomárnoslo con humor: así reímos un poco en vez de llorar. Para nada se pretende reproducir conversaciones reales de las personas. Os estaréis preguntando de qué se trata... pues de la vivienda.Sí, ya sé que dije que pasaría de la política durante unos meses, pero es que el tema de la vivienda es algo tan jodido (y que además me afecta a mí personalmente) que no lo puedo pasar por alto. Que se dediquen a seguir con su política de trinchera y repetir una y otra vez que los otros nunca tienen razón... pase. Pero que se burlen en nuestra cara de un tema como este que tiene hipotecado a medio país y encima nos tomen por gilipollas, es que no lo trago. Desde luego, en Marzo les va a votar su puta madre.
Pero vamos a lo nuestro: Como todos sabéis, en el último mes hemos asistido ya a los primeros coletazos de pre-campaña electoral (como ya presagiaba en un artículo anterior), y evidentemente la vivienda ha sido el tema preferido para intentar decantar la opinión pública de un lado o de otro. Hemos podido escuchar muchas joyas, como las de Rajoy repitiendo cual disco rayado que las promesas del gobierno son inasumibles y electoralistas, y que sólo ellos nos van a solucionar el problemón que ahora mismo es la vivienda en este país, como si no supiéramos todos que fue precisamente cuando ellos mandaban cuando se dispararon los precios de manera más escandalosa. Pero lo de Rajoy es la típica verborrea previsible. Las perlas más preciosas las hemos recogido de parte de nuestros tres ganadores, y para narrarlas he pensado que era mejor hacerlo a modo de entrevista, que queda más gracioso y entretenido. Va por vosotros, campeones:
Medalla de Bronce: José Luis Rodríguez
La primera perla de la temporada vino de mano del presidente Rodríguez, que en un "meeting" anunció que pretendían dar una subvención a los jóvenes para alquilar su primera vivienda. Le preguntamos en exclusiva sobre esta curiosa medida:
Entrevistador: Buenos días, presidente.
Rodríguez: ¿Cómo está usted? Encantado.
E: Señor presidente, toda España se pregunta ahora mismo cómo se las va a apañar el Estado para cumplir una promesa como la de la subvención del alquiler. ¿No cree usted que es un gasto desorbitado?
R: Creo que es un gasto asumible teniendo en cuenta que en los últimos tres años España ha [insertar aquí una apología de la política económica del último gobierno], y por tanto, nos sobra dinero para esto y para más. Vamos, que nos salen los euros por las orejas.
E: Ya, pero mucha gente piensa que eso sólo va a servir para que los dueños suban el precio del alquiler, ya que sabrán que tienen un margen, y el mercado se adaptará. ¿Tenemos los españoles que pagar impuestos para que luego ese dinero vaya a parar, a fin de cuentas, a los bolsillos de los de siempre, y que el alquiler nos cueste lo mismo en términos relativos?
R: Es posible que se adapten, pero si no ¿qué quieres hacerle? O subvencionas, o no hay salida.
E: Bueno, tengo entendido que no hace mucho se propuso en algunos lugares como el País Vasco, gravar con un impuesto las viviendas desocupadas, para que los propietarios se vean forzados a alquilarlas.
R: Bueno, a fin de cuentas es lo mismo hacerle pagar más al propietario que dárselo al inquilino, y siempre queda más bonito decirle a la gente que le vas a dar dinero, así es más fácil que te voten.
E: Pero de esta manera el Estado ingresa en lugar de gastar, y además es más justo, porque sólo paga el propiertario que especulaba, el que alquilaba no notará cambio. Pero en cualquier caso, una propuesta como esta ¿no debería haberse hecho desde el Ministerio de la Vivienda? Si no, ¿para qué sirvió crear ese ministerio?
R: Hombre, el candidato a las elecciones soy yo, no es Carmen.
E: Joder, pero si quedan aún seis meses.
R: Hijo, en la política tiene uno que espabilar.
E: En eso tiene usted razón, presidente.
Medalla de plata: Carmen Chacón
Parecía que la pobre no sabía hacer la o con un canuto y que acabaría su temporada como ministra sin haber hecho absolutamente nada por el país, ya que incluso la propuesta de la subvención la hizo el presidente, no ella. Sin embargo, nuestra campeona ha sido capaz de superarle haciendo una propuesta aún más insultante: Subvencionar con 6000 euros a los propietarios que saquen sus viviendas a alquiler. Sí, chavales, sí, nuestros impuestos dedicados a llenar los bolsillos de los especuladores. Para mear y no echar gota. Esto se merece entrevista:
Entrevistador: Felicidades, Carmen, vemos que te has superado.
Carmen: Gracias, no las merezco. Sólo hago lo que me mandan.
E: Joder, la verdad es que eso de darles la pasta a los que especulan con pisos y los usan como fuente de dinero es genial. ¿Cómo se os ocurrió la idea?
C: Bueno, a mí no, evidentemente, porque soy un cero a la izquierda y no tengo ideas, es simplemente una parte de la campaña electoral. Esto de que el Estado le pague a la gente algo, parece que mola, y así los del PP no nos acusan de subir los impuestos.
E: Suponemos que a Solbes, una de las pocas personas con dos dedos de frente que quedan en la política, le habrá hecho una gracia que no veas.
C: Ya, pero mira, teníamos que proponer algo porque si no ya canta un huevo que mi ministerio no sirve para nada, y no se nos ha ocurrido nada mejor.
E: O sea, que andáis sobrados de ideas.
C: Hombre, es que poca cosa se puede hacer. El mercado es el mercado. Aparte de poner impuestos o pagar subvenciones, no hay muchas alternativas.
E: Mujer, hace unos meses, creo recordar que un prestigioso arquitecto propuso, por ejemplo, bloquear durante un año todas las recalificaciones de terrenos, como medida de choque ante la corrupción urbanística.
C: Joder, pero entonces puteas a saco a las constructoras.
E: Ah, vale, ya veo cuáles son las prioridades.
C: Además, ahora los precios están bajando, o sea que la medida llegaría un poco tarde. Eso hubiera tocado hacerlo hace dos años.
E: Pues creo que tu ministerio ya existía entonces, ¿eh?
C: Si, guapo, pero yo no estaba de ministra. Aaah, se sienteee.
Medalla de oro: Ángel Acebes
Sí, lo ha vuelto a lograr. Cuando creíamos que se había quedado estancado en las discusiones sobre la goma2-eco o en las burlas a la manera de vestir de la vicepresidenta del gobierno, Acebes nos ha vuelto a obsequiar con una perla de aquellas que hacen historia. Y es que si el PSOE se lució con las propuestas de nuestros dos anteriores finalistas, Acebes no tiene otra cosa que responderles que... ¡les han copiado el programa! O sea, que justo cuando se le presenta una ocasión de oro para ponerlos a parir por proponer cosas absurdas, viene él y dice que "a nosotros se nos ocurrieron primero". El puto amo.
Entrevistador: Felicidades, Ángel, no esperábamos menos de ti.
Acebes: Gracias, gracias, hago lo que puedo por esmerarme.
E: ¿Cómo se te ocurrió una parida como esta?
A: Bueno, desde lo del 11-M, cuando intenté engañar a los españoles con lo de las dos vías de investigación y tal, sin que nadie me creyera, había estado un poco de capa caída, así que me preguntaba cómo superarme, y cuando vi que metían tanto la pata con lo de la vivienda, pues me dije "ahora voy a soltar una que se va a cagar la perra".
E: Pero dinos, ¿de verdad teníais esas ideas en vuestro programa?
A: No, hombre, qué cosas dices. Nosotros no tenemos programa, ¿ahora te enteras? Vivimos de decir que el gobierno es un irresponsable, que nunca tiene razón, y que tiene como socios a unos malos compañeros de viaje. Y en el tema de la vivienda mucho menos, que luego se enfadan nuestros amigos de la construcción y no veas.
E: Pero entonces ¿no pensáis hacer nada para solucionar este problema del país?
A: Lo que nos preocupa es el negocio de los que se hacen ricos con los pisos, no la gente que los paga. ¿Acaso nos has visto alguna vez hacer una sola propuesta sobre el tema? Nunca. Nuestros alcaldes y concejales venga a forrarse con el negocio, y mientras cuele... y Esperanza ya ni te cuento. A esa como le des vía libre te urbaniza la comunidad entera.
E: Joder, Ángel, eres mi ídolo. Felicidades, campeón.
A: Gracias a vosotros.
Y hasta aquí nuestra entrega de premios. Estad atentos a las noticias, porque quedan meses por delante en los que pueden producirse novedades, y aquí nadie quiere quedarse atrás soltando gilipolleces. Seguiremos informando.
Imagen: http://olimpia.galeon.com
viernes, 28 de septiembre de 2007
lunes, 24 de septiembre de 2007
El planeta de los infinitos satélites
Acabo de volver del comedor, donde he degustado un excelente arroz caldoso (es que mi madre es la hostia en la cocina) y no puedo resistirme a contar lo que he visto mientras comía.Resulta que a esas horas echan en la Primera un programa-concurso en el que el presentador negocia con el concursante para que éste intercambie con él unos sobres, dentro de los cuáles puede haber más o menos dinero. Los primeros sobres, sin embargo, se consiguen contestando a unas preguntas, y luego ya se negocia si yo te cambio este por esos dos y tal y cual. Vale, hasta aquí todo bien, el típico concurso tonto que sólo tiene la gracia de ver cuánto dinero se lleva el concursante. Pero ahora viene lo bueno: Una de las preguntas a las que ha tenido que responder la señorita (porque era una chica de unos 30 años, calculo yo) era la siguiente: "¿Cuántos satélites naturales tiene la Tierra?" Había cuatro respuestas posibles: ninguno, uno, cinco o infinitos.
Inmediatamente han venido a mí las increíbles imágenes que hace pocos días circulaban por la red, en las que veíamos cómo en la versión francesa del 50x15, al concursante le preguntaban sobre qué cuerpo orbitaba sobre la Tierra, y en lugar de escoger la Luna, escogía el Sol. Y aún era más increíble que acabó pidiendo el comodín del público (porque claro, la preguntita es difícil de cojones) y el propio público se decantaba más por el Sol, mientras el presentador, con cara de póker, intentaba disimular.
"Pero hoy no creo que pase algo parecido", he pensado. Pues no, no ha pasado algo parecido, ha pasado algo peor. Con cara dubitativa y que para nada daba la impresión de estar bromeando, ha dicho "mmm... estoy entre ninguno e infinitos". En ese momento la sangre ha dejado de circular por mis venas y mis ojos se han quedado abiertos sin pestañear, mirando fijamente la pantalla, como si hubiera contemplado un fantasma. No me lo podía creer. En un último intento por tener fe en la humanidad, he intentado pensar a toda costa que la chica estaba haciendo teatro y que en realidad sabía perfectamente que sólo hay un satélite natural sobre nuestro planeta. Sin embargo, mientras yo seguía mirando fijamente con la cuchara llena de arroz a medio camino entre el plato y mi boca (que se mantenía abierta por la sorpresa, no por el hambre), la chica ha acabado dando la respuesta: "Venga, digo infinitos". Una especie de colapso mental me ha invadido. No me entraba en la cabeza que alguien pudiera decir algo así. Infinitos... pero vamos a ver: Supongamos que uno es suficientemente ignorante para no saber nada de nuestro Sistema Solar. De acuerdo, supongamos que lo único que nos importa es el cine, la moda y el fútbol; pasamos olímpicamente de Copérnico, Kepler y Galileo; no sabemos de qué color es Marte ni cuántas lunas tiene Plutón, pero... ¿"Infinitos"? Es que por una simple cuestión de lógica, nunca podría darse esa respuesta. Decir "ninguno" sería ignorancia, pero decir "infinitos" es ser, además, tonto de remate.
La concursante de la que hablo no hacía pinta para nada de ser una persona con poca educación o pocos recursos, e incluso mi madre, que se había tragado la presentación, apuntó que la chica venía de estudiar en Londres (cosa que no hace cualquiera). Y ahí está, sin embargo, respondiendo algo completamente absurdo.
Ahora podría yo enrollarme vomitando bilis acerca de la incultura de la sociedad actual, etcétera, pero creo que no hace falta. Cada cual que saque sus propias conclusiones. Creo que los hechos hablan por sí solos.
Por cierto: la lumbreras, como era de esperar, se ha llevado la increíble cifra de cero euros. Ni para negociar con sobres ocultos ha tenido intuición. En fin, supongo que algunas otras cosas sí las hará bien.
Imagen: www.astrosurf.com
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